miércoles, 3 de noviembre de 2010

La meca de metachos

Por Jairo Méndez





No voy a hablar de culturas urbanas, sino de la meca de metachos en que se ha transformado el país.
En sus primeros momentos todo fue cosa de peludos con flores. Había Black Sabbath y Zeppelin, Hendrix, Floyd, y algo de incipientes grupillos nacionales que no posaban con estilo ni hacían música "estridente". Luego fueron los 70. El metal duro una década mutando. En los 80, su gran época, fue que esta nación se llenó de greñudos con punteras. Pero ese no es el tema acá, sino el significado de la horda metalera nacional que cada vez más crece como arroz.

Iron Maiden, la banda insignia de metaleros, vuelve a Colombia en el 2011. Y vuelven no porque los rechacen en mejores plazas, sino porque su olfato de años de conciertos entre peludos, colinos y pogueros, les han dado la sensibilidad para afirmar que en Colombia no hay una subcultura, una tribu o una secta, sino todo un grito de inconformismo oscuro que parece más una sociedad alterna, una célula sin la que ciudades, barrios, universidades y trabajos no serían lo mismo.

Arriba el metal y siemprevivan los metachos, con todas sus melenas largas, sus patas de bareta guardadas debajo de la cama, sus afiches descoloridos, sus punteras viejas, sus gabanes rancios, sus anillos de lata; que vivan porque son el signo principal de que en Colombia el mejor camino es la oscuridad y el infierno. Ellos han sido sinceros, no hacen caso de la salvación--venga de donde venga--y mantienen su fé en el Bajísimo, que siempre los premia con grandes conciertos como el de Iron Maiden. Quién sabe, depronto esta vez se quedan a vivir en el Chorro, porque como dicen por hay, "la tercera es la vencida".

lunes, 21 de junio de 2010

La ola sin orilla.

POR CHANO CASTAÑO


    Antes de la primera vuelta fuimos optimistas. La esperanza parecía brotar de las palabras de todos, el auge de cambio se convirtió en una atmósfera de esperanza falsa, y el sujeto que se inmoló por esta causa pareció más un sacrificado que un candidato a la presidencia. Porque aunque a algunos les duela, Mockus fue el iceberg que derrumbó muchos de los votos de partido. No sólo maquinaria, fraude y puestos fueron lo que llenó el valde santista; también las bajadas de pantalones donde había que cogerselos, los mimos cuando había que ser profesores, y las fumigaciones, correcciones, promesas y mockusadas--porque hay unas cagadas muy singulares, como veremos adelante--, fueron las que remataron con tiro de gracia al girasol que tanto nos gustaba.

   Hubo una noche de copas en la ciudad en que escuché, refuté y respeté las palabras, lágrimas y mocos de un aberrado con el partido verde. Era una cosa enferma este señor. No podía hablarse mal del lituano porque el silencio tenso de su parte vapuleaba la convivencia en al mesa del bar, tampoco debía uno decir algo corrupto, con tinte de picardia, ni menos aludir a otro tipo de candidatos en tono positivo o elocuente, porque saltaba al cuello el tipejo. Yo no resistí tanta intolerancia color trébol y le dije que si esos eran los partidarios de Mockus, mejor que se fueran aliando con Santos. Y fue Troya. faltaron pocos insultos, más gritos femeninos y unas gotas de tequila para que me partieran el hocico, pero por fortuna no pasó nada. Simplemente me fui con quien venía y salí tildado de facho.

   Aunque cueste creerlo hubo una ocasión peor que el aberrado. Fue un evento desgraciado en el que aparecieron dos tipos, uno de corbata verde y el otro de cuello blanco. El primero de ellos llamaba al otro Doctor y el segundo llamaba a su contendor Profesor. No sé por qué nunca se dijeron de manera realista "maestro", "profe", "rábula", "krápula". Porque en Colombia muchos profesores son gamines, y muchos doctores son unas escorias. El evento este que todos llamaban debate me hizo dar cuenta que en Colombia nunca, o por lo menos en muchísimo tiempo, se va a cambair algo si la gente sigue creyendo que ser puto, frentero, difamador y avivato es la mejor actitud. Alguien tal vez nos haga pagar caro eso.

   Cuando el doctor Mockus dijo que iba a fumigar con glifosfato en uno de estos debates, la cagó. Hay va la M. Cuando el profesor Mockus dijo, enrredadamente, que admiraba a Chávez, la recagó. Hay va la O. Cuando el alumno Mockus dijo que extraditaría a Uribe, la triplecago. Hay va la C. Cuando el Profesor Mockus dijo que era ateo, y en la noche dijo que era satanico, y en la mañana siguiente dijo que era católico, la santicago. Hay va la K. Cuando el ex-alcalde Mockus dijo que no dominaba muchos temas de la realidad nacional, la setentacagó. Hay va la U. Cuando el ex-candidato del partido verde cantó como un mesias en un momento crítico de unidad alrededor de su movimiento, la cagó como la cagan esos a los que el tanto crítica, los políticos corruptos. Hay va la S Cuando el ex-rector de la Nacho, Antanas Mockus, dijo que el Polo estaba minado por iniciativas violentas, no solamente se cagó en el girasol que tenía por logo, sino que arrancó el girasol para sembrar un fusil. Hay va la A. Cuando el baja pantalones de Mockus dijo que convenciéramos a los vecinos de votar por él, no se dio que él como motivo de una argumentación política sólo invitaba a la contradicción. Hay va la D. Cuando el legal, honesto, pulcro e intachable Antanas Mockus pidió apoyo a Cambio Radical y no se lo dieron por apoyar a la U, salió a gritar que todo era fruto del clientelismo. Hay va otra A. Y cuando el supuesto orador, académico, conferencista, líder, pedagógo y político Antanas salió a hablar muchas veces, pero muchas veces, no se le entendió un carajo. O por lo menos mucha gente que quiso entenderlo a fondo no pudo porque él no lo permitió. Hay va la S. En fin: MOCKUSADAS tal vez haya pa rato.

domingo, 25 de abril de 2010

Mockus, si quedas nos quedamos (y hasta volvemos)

Por Lucrecia Lautaro 




 Durante semanas he visitado miles de sitios en internet en los que dialogo sobre la candidatura de Mockus. Me han atacado sin compasión gavillas de foristas, pero en la mayoría de los casos los comentarios han estado a favor del lituano, el profe, el beodo y el yupi.
 Varias ideas de esos debates me han llamado la atención, pero sobretodo una ha sido capaz de sentarme a pensar muy tezudamente, pues me tocó hasta el fondo. ¿Sería yo capaz, como joven colombiana, de votar por Mockus y después irme de este país sin que nada me importe? Estoy segura que si otro fuera el candidato, si otro fuera el partido, si otra fuera la energía de su gente, yo diría con toda contundencia, Sí, me largaría y me importa un carajo lo que pasa en esta patria de locos. Pero esta vez el peso de la desición me aploma los pies. Y creo que por primera vez sería capaz de cambiar un viaje por quedarme en Colombia, una oportunidad afuera por una de adentro, una que me brinda mi país con todas sus expresiones crudas, bellas y mágicas.
  Me quedaría en Colombia si Mockus es presidente porque tendría confianza en la legalidad de sus movimientos, en la transparncia de sus desiciones, en la coherencia de sus actuaciones políticas. Estos tres factores son suficientes para liberar ese colombiano que sí quiere seguir acá luchando, cambiando el panorama, haciendo lo posible por convertir este país en un verdadero lugar de vida, en un oasis de innovación, de conocimiento, en una Colombia que no margina los jóvenes ni los criminaliza, en una Colombia que no invisibiliza los problemas de las comunidades ni promete la guerra como única salida.
  Me quedaría en Colombia si Mockus es presidente porque más que nunca la cultura es el camino, la ruta a seguir, y en esa aventura nos encontramos muchas personas en este páis, tratando de crear para trasnformar la realidad llena de sangre, corrupción y odio. Por fin tal vez el Chocó deje de verse con ojos depredadores y se mire su talante rico en folclor, expresión y turismo. Por fin tal vez la Guajira reciba un tatamiento decente por parte del Estado y se inscriban sus comunidades a la red de servicios públicos, a la seguridad, a la educación. Por fin tal vez el Amazonas y otras zonas selváticas colombianas van a ser protegidas de las corporaciones que quieren acabar con todo.
   Me quedaría en Colombia si Mockus es presidente porque siento una responsabilidad política trascendental como nunca antes. Siento que mi voto está realmente apoyando un proyecto inteligente y sincero. Siento que si ese proyecto es elegido yo no me puedo ir porque estoy comprometida con Colombia, con la legalidad, con la cultura, con la educación. Siento que si ese proyecto se ratifica yo gano, tu ganas, todos ganamos, como la pirinola que suelta Mockus siempre. Siento que el sueño de irme no es distante, sigue cercano, pero el sueño de cambiar Colombia se acercó más que nunca, y en un breve tiempo, en una breve campaña a la presidencia, y siento el deber de apoyar eso, de intentarlo, de triunfar, de ayudar, de no quedarme afuera mirando cómo se cae mi país a pedazos.

lunes, 12 de abril de 2010

Lo chuzaron por robarle la voz

Por Chano Castaño

obduliox3


   La justicia se ha pronunciado sobre una verdad cantada: las chuzaDAS venían de la Casa de Nari.
   Muchos se tapan la boca en ánimo de asombro--¿o de asco?--, y el ciudadano de a pié, intervenido por el periodista de RCN o Caracol que se moja en este invierno por conseguir una chiva, simplemente responde ante las cámaras como un amnésico--"El DAS es una institución que merece sobrevivir"--, o en su peor defecto como un espía--"Muchas intervenciones resguardan la seguridad nacional".
   Y los candidatos ni se digan. A propósito de candidatos, Fajardo parecía borracho cuando habló hoy para el partido Verde, ¿o será que le dieron unos pipazos de wacky-tobacky antes de subirlo al atril? En fin. Todos se despacharon en contra de los funcioanrios corruptos del DAS, no contra la institución, y Chuky Santos fue el que, como siempre, hizo aparecer el fantasma de Uribe con sus declaraciones evasivas, suaves con el hecho. Por el contrario Mockus, cual propulsor del espionaje internacional apegado a la legalidad absoluta, dijo que no chuzaría sin autorización de un juez.
   Mientras tanto en otro lugar de la ciudad, José Obdulio Gaviria escondía sus puñales de chuzador profesional antes de que llegaran los periodistas a hacerle preguntas fastidiosas. De seguro se le pasó por la cabeza pegarle su puñalada a uno para quitarle el celular y ver quién lo estaba grabando. Y clásico de sus persona autoritaria, calumniadora y persecutora, dijo que nunca había enviado a chuzar, que antes él era el chuzado junto a Uribe, y que de haber sabido lo que estaba ocurriendo hubiera denunciado de inmediato los hechos.
   JA JA JA JA JA JA JA JA JA JA JA: José Obdulio, se te crece la nariz y le sacas un ojo a Uribe. ¿Es que acaso ya se te olvidó que todos los datos que se conseguían en las intervenciones los usabas como arma de desprestigio para opositores, periodistas e independientes? Si cualquiera une lo que consiguió el DAS escuchando ilegalmente a Ramiro Bejarano, Valencia Copete, Hollman Morris, con lo que JOB decía de ellos, de seguro encuentra más de una casualidad.
   Al asesor presidencial lo debería contratar Walt Disney para que personifique a Pinocho, tiene las características físicas adecuadas y las intelectuales ni se diga. Además, ese don de mentir y mentir y mentir sólo se le concede a los hombres que se acostumbraron a creerse su propia farsa. Y eso lo confirma el farsante concepto del país que tiene JOB pensando que no hay conflicto armado, que los desplazados son "migrantes internos", y que Uribe debería gobernar otros 16 años.
   Que recoja sus puñales y los limpie del hedor de sus chuzadas, porque pronton irán a ver qué lo compromete.

miércoles, 7 de abril de 2010

Partido Verde, wacky-tobacky

Equipo Journindie




  Nicolás Castro salió de la Picota y ya reposa en su casa. Después de 116 días de reclusión injusta, su rostro tomará otro tono. Igualmente otros tonos y colores va cogiendo lo particular de esta realidad nacional que está a punto de votar el cambio o de seguir igual. Las elecciones presidenciales que se vienen son el timonel de un futuro algo incierto, algo predescible. Nadie sabe si gana Santos una segunda vuelta, ni que Noemí sea la contricante segura de esa contienda; menos se habla de un futuro Polo en Palacio de Nariño, o de un Germán Vargas metido en la oficina presidencial; pero algo sí pasa con Mockus, una especie de revolución pedagógica y cultural que va más allá de los tableros y los libros, que no se estanca en la seguridad y la inversión ni en lo burocrático y corrupto de la tradición política nacional.
   Los candidatos que más puntaje tienen en las encuestas, evaden el debate, un compromiso obligatorio con el electorado que quiere informarse para decidir mejor. Chuky llama imbécil al que se le atraviece, mostrando que con él es como hablar con Uribe; Noemí habla como una gallina que persiguiera una escoba de paja; y Mockus es el único que parece dispuesto a debatir de cara a la gente, sin nada que esconder, excepto ese lunar en las parlamentarias que salió untado de algo, pero que se alcanzó a pintar de verde para filtrarse. Mala vaina, mejor no tener grietas. No sabemos que tan activos estén los medios armando espacios para el dabate. El primero salió regular, con preguntas de reina de belleza y pasiones exacerbadas, pero por lo meno pasó, no como ahora que un debate parece lejano.
   La alianza del partido Verde con Fajardo suma votos, convence a uno que otro paisa de votar por el lituano y llama a la construcción de un gobierno legal, transparente y, sobretodo, calmado. No como Uribe, que con o sin seguridad democrática le quiere partir la cara a todo el mundo, o como Vargas Lleras, que con una sola mano le quiere poner el ojo colorado al que sea. Los tres tenores pueden mantener administrativamente la seguridad democrática, la confianza inversionista y el resto de cosas que hizo Uribe, pero es su deber detener la cultura paramilitar afianzada en lo rural, acabar con las manzanas podridas que aún quedan del legislativo, y poner a marchar a Colombia en la aldea global, pero de una manera sincera, sin trampas, sin explotaciones brutales, sin desventajas para los más pobres y necesitados.
   Las Farc es un tema central de ese debate. Es cierto que hay gente independiente en Colombia, que no le juega a las maquinarias, y lo que une a esa gente con el uribismo es el miedo. El terrorismo en Colombia no es una simple temática de candidatos, sino que va más allá y sugiere un trasfondo completo que debe ser tratdo con toda la seriedad. Y hacerlo es revaluar la lucha antidrogas, la cultura de la legalidad y los fenómenos sociales que el narcotráfico acarrea. A la guerra en Colombia se le acaban las arcas legalizando el negocio. Un paso doloroso, pero justo. Y para hacerlo de la mejor manera es necesario un profesor, alguien que corrija el avance paulatino para que nada quede mal hecho. 
   El equipo The Journindie opina abiertamente de su posición política porque no somos de esos periodistas que callan lo que piensan por temor a perder un trabajo, sino que hablamos de la realidad despachados, holgazanes y temerarios. Por eso nos colocamos la camiseta del partido Verde, para que la libertad de expresión en Colombia construya diálogo, ideas y redes, y no se cohiba frente a nada.

  

miércoles, 24 de marzo de 2010

Moncayo y NIcolás Castro, bienvenidos a la libertad

Por Lucrecia Lautaro


   El profesor Gustavo Moncayo no tiene más callo para caminar, ni tampoco más dinero para hacer política, pero ya nada es necesario: su hijo vendrá a casa en las próximas horas. Con Inpiedad Cordoba en medio gritando cordenadas de seguro la entrega penderá de un hilo siempre, pero hay que confiar en que los secuestrados regresen con vida y salgan del infierno. Sabemos que muchos aprovecharán el pantallazo--Uribe, Inpiedad, los candidatos--, pero no debería importarnos ese típico traginar del secuestrado liberado, sino el hecho de que se termina un nefasto capítulo en la vida de unos colombianos que han perdido más de 10 años de su vida.
   Nicolás Castro es otro personaje de esta realidad convulsa colombiana que pronto volverá a la libertad. El juez comprobó lo que se sabía hace rato: que las pruebas eran en su mayoría manipuladas por Jerry y su sanedrín de draculas jurídicos. La cara que tenía el abogado de Jerry lo dijo todo, su pena, su verguenza. Más de 3 meses duró el estudiante de artes en la cárcel, tiempo suficiente para que esta patria de mala memoria no lo olvidara y siempre estuviera al tanto de su situación. Al menos en sus audiencias, en las que siempre estuvo The Journindie, se percibió grupos de estudiantes de la Tadeo, gente que lo conocía del colegio, profesores, amigos personales, opositores interesados en la situación, en fin. Lo más llamativo ha sido el ramillete de féminas que sigue también las audiencias de Nicolás, que siempre lo esperan a que baje del camión del Impec cantando "!capullo, capullo, todo lo que tengo es tuyo!".
   Colombia es un país donde la libertad no se obtiene al nacer, sino al acumular dinero y poder. Aunque el peligro de ser secuestrado disminuyó notablemente de unos años para acá, es evidente el temor a expresarse libremente contra el Estado, sus representantes y defensores, y es más evidente aún el cagadón de miedo que produce estar parado en la calle de una ciudad cualquiera--pero que sea en Colombia--a las 4 AM. No todos creemos que nos robarán, sino que estamos seguros. Cali, Medellín, Bogotá, Manizales, Armenia, Pereira, Cúcuta, Cartagena: todas urbes prósperas citiadas por el hampa.
Y es que ser libre es poder salir a a la calles y caminar hasta que se me de la gana sin el temor de ser asesinado o violado, ser libre es pararme en una calle y repartir escritos que digan que la iglesia es una mierda, la academia una pomplamuza y Santos un demonio superlativo; ser libre es comer todos los días algo fresco y hecho con amor, escuchar música para relajarse de un día ajetreado, mirar a los ojos a la persona que amas cuando te levantas para seguir la vida. Y eso no se consigue siempre con billetes y una corona: eso simplemente pasa, porque los humanos nos inventamos la libertad para honrar nuestra vida, no para desmejorar las posibilidades que tenemos sobre la Tierra. Colombia es un país donde la libertad no se obtiene sólo con dinero y poder: también se gana con el pulso del andar.

  
  
  

martes, 9 de marzo de 2010

Versos, Versiones y Aversiones sobre lo político y las marchas de nuestra Locombia

Por: Pollocles el Subcomandante Frisby

Eso de lo político es muy complicado. Es un discurso saturado de trobas rabaleras y pendencieras bastante enredadas. Muchas personas cuando me preguntan sobre la política no sé qué decirles y la mayoría de las veces quedo como rajado, ya que no sé utilizar los conceptos “intelectontos” y apropiados cuando me refiero a ella.
   No se muy bien qué son esas pendejadas de Estado y de las democracias de derecha o de izquierda propias de nuestro continente, ni qué intereses “expan-sionistas” propiamente persiguen. No he leído bien a Marx, Maquiavelo o Hobbes y creo haber omitido un número infinito de autores posteriores a ellos que han hablado y escrito sobre política y Estado.
   La verdad estos autores no me importaron cuando me puse a escribir esto. Lo que sé es que este año va a estar candela y ya los medios están haciendo de las suyas para ideologizar y polarizar el asunto entre oficialistas y opositores como si se tratase de una pelea de gallos, de “chirretes” o –peor aún—, de viejas chismosas de vecindario.
 
   Mientras las espuelas, los puñales y las escobas suenan en las frecuencias oficiales del debate, en el occidente caucano hay comunidades tildadas de milicianos aunque tengan sólo machete para labrar la tierrita y no sean importantes para el debate. Cada vez la gente es adepta a los caudillos; estos ídolos falsos que nos enseñan a callar y olvidar sin importar si tienen un inglés paisa mal hablado o un discursito izquierdoso de muchos gritos y denuncias pero con rabo de paja para el cambio.
En los mismos instantes en que estos debates se encuentran en los medios de desinformación, muchas comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes las desangra el consumo y la violencia por parte de las élites empresariales, gobiernos de turno y los grupos armados, los cuales desde pequeños están para rascarse el ombligo y para practicar la caza con algunas armas, votos con falsos positivos y cocaína en la sangre. Pero la represión no es sólo por allá en los montes y en las periferias de la ciudad. ¡¡¡¡OJO!!!! EL INTERNET TE VIGILA Y “PUEDES ESTAR EN LA LISTA”.

debates

Pero no sólo ha sido en la frecuencia pulcra de la TV, la radio y el Internet donde se ha presenciado estas guerras, insultos pseudo-terroristas y debates políticamente correctos entre amigos y enemigos. Para refrescar la memoria recuerdo que en la Colombia del 2008 las marchas y protestas del 4 de Febrero y del 6 de Marzo se uribizaron y polarizaron “democrática y alternativamente” en sus bandos. Los movimientos de víctimas de crímenes de Estado y de gente que se movilizó en contra de cualquier forma de violencia, haciendo caso omiso a cualquier filiación partidista de la política oficial, fueron la cara gris que quedó censurada y negada. Con estos acontecimientos me queda la concepción fija de que marchar es digno de fascistas sea del bando oficial u opositor que sea, y que movilizarse no violentamente, como resistencia civil independiente de las filiaciones políticas oficiales, es un asunto del cuál colombianos y no colombianos desconocen como alternativa de participación política.

Actualmente hay que tenerle valentía y cojones al ESTADO MEDIOCRÁTICO DE OPINIÓN. No más hay que echar un poco de atención a lo que ha sucedido con los medios del 2009 para acá. Sabemos que la revista CAMBIO <> para la gente de bien, siendo esta revista la que destapó algunos escándalos del régimen como Agro Ingreso Inseguro y el tratado “a puerta cerrada” de las bases militares gringas, entre otros asuntillos. El gran programa EL ESPEJO del canal capital fue convertido en un vidrio roto sin saber realmente quién se refleja en él, quién lo tiró al asfalto y lo quebró de aposta. El programa CONTRAVIA y su presentador siguen aún fuera del aire y amenazados de muerte.

Sin embargo, hay que insistirle a los medios alternativos de comunicación y de opinión que cuenten a la familia sobre la dictadura en la que vivimos, que animen a salir a la calle a echar unas cuantas arengas en días de grandes y pobres movilizaciones. Hay que recordarle a mucha gente botar el voto, votar en blanco o que si van a votar que lo hagan pensando más allá de los beneficios personales y familiares que reciban. Hay que saber que la indiferencia es la ignorancia y que no hay ignorancia absoluta ni sabiduría absoluta en lo político y en las resistencias. Es necesario aprovechar que el referendo reeleccionista se calló pero no por eso nuestro dictador se quedará postrado. Muchos quieren reelegir la Inseguridad Democrática con candidatos aún más gamonales y tecnócratas.

Es tiempo de tomarnos las calles y hacer sentir nuestra vida apropiándonos del espacio público sea esté virtual, público o privado. Sea mediante un dibujo mal hecho o una frase con mala letra en la pared, sea en una conversación de tragos o en un café, sea interfiriendo y molestando en un blog o website del que sea, echarle cuerpo a las protestas que se vienen antes, durante y después de campañas presidenciales y que en ningún momento hay que descuidar y olvidar que pertenecemos a un país llamado Locombia por com-pasión.